jueves, 1 de agosto de 2013

El riesgo de demencia aumenta con la sordera

A medida que crece la expectativa de vida de la población y la gente vive hasta una mayor edad, la demencia senil amenaza con convertirse en una epidemia global. Algunas proyecciones calculan que para el año 2050, una de cada treinta personas sufrirá esta enfermedad. De ahí que existen en este momento numerosos estudios sobre el tema. Y en este contexto uno de ellos acaba de arrojar un dato revelador: la demencia y la sordera tendrían algún punto en común.
Una reciente investigación basada en el seguimiento casi dos mil adultos mayores a lo largo de quince años dejó en evidencia que quienes sufrían una disminución auditiva perdían su capacidad cognitiva a un ritmo hasta un 40% más rápido que las personas con audición normal.
El estudio, realizado por médicos de la facultad de Medicina de Johns Hopkins, vino a confirmar los resultados de un trabajo previo del mismo equipo de investigación. En él ya se había advertido entre la sordera y la demencia una correlación que se mantenía incluso descartando edad, diabetes e hipertensión, entre otros factores asociados a la demencia senil.
“En comparación con las personas que oyen normalmente, los individuos con pérdida auditiva leve, moderada y severa tuvieron respectivamente 2, 3 y 5 veces más riesgo de desarrollar demencia en el curso del estudio”, explicó el doctor Frank Lin, principal responsable de la investigación.
En su intento por explicar este fenómeno, el equipo del doctor Lin desarrolló tres hipótesis que se busca ahora evaluar. La primera de ellas apunta al aislamiento social que suele causar la pérdida de audición y que constituye un factor conocido de demencia. Otra posible explicación pasa por la sobrecarga cognitiva que sufren las personas sordas al intentar entender lo que les dicen. Y la tercera teoría señala como posible responsable a algún proceso patológico que la demencia y la sordera podrían tener en común.
Lo cierto es que tanto el primero como el segundo estudio revelaron un dato llamativo: el uso de audífonos no reduciría las chances de sufrir demencia, por lo cual la relación entre la sordera y el deterioro cognitivo no sería en principio causal.
CALIDAD DE VIDA
Aunque sin duda muy valioso, “el estudio sólo demuestra una asociación entre las variables de disminución auditiva y aumento de riesgo de demencia. No se ha podido comprobar aún que la pérdida auditiva sea un verdadero factor de riesgo”, aclara el doctor Diego Sarasola, director del Instituto de Neurociencias Alexander Luria, quien menciona que el hecho de que el uso de audífonos no incida en los resultados socava esa posibilidad.
“Para que se demuestre una relación causal debería realizarse un estudio prospectivo con casos control donde se vea que quienes usaron audífonos tuvieron menor incidencia de demencia que aquellos que no”, señala el investigador.
Pero más allá de que el estudio no demuestra que la hipoacusia sea un factor de riesgo -dice Sarasola-, es muy importante hacer hincapié en el peso que tiene como factor de aislamiento social. Con frecuencia vemos en la consulta a pacientes que dejan de ir a reuniones familiares o no participan al estar en ellas debido a la dificultad que tienen para procesar la información de varias voces a la vez”. Y esto si atenta contra su calidad de vida, como ha sido demostrado en más de una investigación.
Deterioro
Los adultos mayores que sufren alguna pérdida de audición pierden su capacidad cognitiva a un ritmo hasta un 40% más rápido que aquellos que oyen normalmente, según revela un reciente estudio realizado por médicos de la Facultad de Medicina Johns Hopkins

eldia

martes, 30 de julio de 2013

Aplicaciones móviles para cuidadores

LISTA DE APLIS
Los colectivos con necesidades específicas se han convertido, en los últimos dos años, en un gran nicho de mercado para las empresas de desarrollo de software para dispositivos móviles. Concretamente, la aparición de APPS sobre temas de salud se ha incrementado considerablemente y, a día de hoy, más de 500 millones de personas tienen descargada en su terminal algún tipo de aplicación relacionada con la citada temática.
El progresivo aumento del número de personas afectadas por la enfermedad de Alzhéimer, consecuencia lógica del envejecimiento de la población, ha motivado que las empresas dedicadas al sector de la telefonía apuesten por desarrollar herramientas concretas para este tipo de demencia. Así, las personas que se encargan del cuidado del enfermo disponen de un gran número de aplicaciones cuyo uso permite, entre otras cosas, contactar con otros cuidadores y asociaciones de familiares; localizar centros de día y residencias; acceder a información sobre relajación, comunicación y terapia familiar, entrenamientos de memoria y cuidados de enfermería; y conocer mejor los síntomas, el tratamiento y las medidas de prevención del alzhéimer y de las otras demencias. Además, algunas de estas aplicaciones aportan cumplida información sobre las conferencias de la Asociación Internacional de Alzheimer y los progresos en la lucha contra la enfermedad.
En el siguiente enlace les ofrecemos un variado catálogo de aplicaciones móviles gratuitas destinadas a proporcionar a cuidadores y familiares herramientas tecnológicas para mejorar la atención, cuidados y seguridad del enfermo, así como información extensa y actualizada sobre diferentes recursos relacionados con el alzhéimer y otras demencias.

CRE Alzheimer

Descubierto en Can Ruti La demencia con Cuerpos de Lewy (DCL), la segunda causa más grave de deterioro psíquico patológico tras el mal de Alzh

La demencia con Cuerpos de Lewy (DCL), la segunda causa más grave de deterioro psíquico patológico tras el mal de Alzheimer, está causada, entre otros factores, por una alteración genética que ha sido identificada por científicos del Institut de Ciències de la Salut vinculado al Hospital Germans Trias i Pujol, Can Ruti, de Badalona. El hallazgo, que ha sido patentado en forma de biomarcador por la compañía farmacéutica Grifols, permitirá diagnosticar acertadamente el tipo de demencia que sufren algunos pacientes que en ocasiones son erróneamente tratados con los fármacos que atenúan los signos del alzhéimer. El gen vinculado a la DCL se ha detectado en el 20% de los afectados por esta demencia.
Los síntomas que manifiesta un persona que sufre DCL son muy similares a los de quien ha enfermado de alzhéimer. En ambos casos, se produce un deterioro progresivo de la capacidad mental, lo que afecta a la memoria, los procesos del pensamiento, la conducta y la actividad física. Esas semejanzas entre ambas demencias provocan que muchos pacientes con DCL hayan sido diagnosticados como enfermos de alzhéimer, ya que es la alteración neuropsíquica más frecuente. Utilizados inadecuadamente, los fármacos que atenúan el alzhéimer provocan unos graves efectos adversos que, en muchas ocasiones, empeoran la enfermedad de origen. Hasta ahora, no existía una prueba eficaz para determinar si la demencia de la que se sospecha es DCL o alzhéimer.
El biomarcador identificado en Can Ruti se halló en muestras de cerebro de cadáver de enfermos que sufrían DCL, en el que se observaron alteraciones en la manifestación de la enzima butirilcolinesterasa. Este dato indicó que podrían existir alteraciones genéticas específicas, que se confirmaron. El biomarcador de Grifols se encuentra en la última fase de su validación, función que realizan neurólogos de Can Ruti y del Hospital de Bellvitge. El objetivo es ofrecer a los hospitales una herramienta que diagnostique certeramente la DCL, indicó la neuróloga Katrin Beyer, de Can Ruti, coordinadora de la investigación.

ÀNGELS GALLARDO

martes, 2 de julio de 2013

Doença de Alzheimer revertida pela primeira vez

A doença de Alzheimer foi revertida pela primeira vez. Uma equipa de investigadores canadianos, da Universidade de Toronto, liderada por Andres Lozano, usou uma técnica de estimulação cerebral profunda, directamente no cérebro de seis pacientes, conseguindo travar a doença há agora já mais de um ano.

Em dois destes pacientes, a deterioração da área do cérebro associada à memória não só parou de encolher como voltou a crescer. Nos outros quatro, o processo de deterioração parou por completo.

Nos portadores de Alzheimer, a região do hipocampo é uma das primeiras a encolher. O centro de memória funciona nessa área cerebral, convertendo as memórias de curto prazo em memórias de longo prazo. Sendo assim, a degradação do hipocampo revela alguns dos primeiros sintomas da doença, como a perda de memória e a desorientação.

Imagens cerebrais revelam que o lobo temporal, onde está o hipocampo e o cingulado posterior, usam menos glicose do que o normal, sugerindo que estão desligadas e ambas têm um papel importante na memória.

Para tentar reverter esse quadro degenerativo, Lozano e sua equipa recorreram à estimulação cerebral – enviar impulsos eléctricos para o cérebro através de eléctrodos implantados.

O grupo instalou os dispositivos perto do fórnix – um aglomerado de neurónios que enviam sinais para o hipocampo – dos pacientes diagnosticados com Alzheimer há pelo menos um ano. Os investigadores aplicaram pequenos impulsos eléctricos 130 vezes por segundo.

Testes realizados um ano depois mostram que a redução da glicose foi revertida nas seis pessoas. Esta descoberta pode levar a novos caminhos para tratamentos de Alzheimer, uma vez que é a primeira vez que foi revertida.

Os cientistas admitem, no entanto, que a técnica ainda não é conclusiva e que necessita de mais investigação. A equipa vai agora iniciar um novo teste que envolve 50 pessoas.
 A doença de Alzheimer foi revertida pela primeira vez. Uma equipa de investigadores canadianos, da Universidade de Toronto, liderada por Andres Lozano, usou uma técnica de estimulação cerebral profunda, directamente no cérebro de seis pacientes, conseguindo travar a doença há agora já mais de um ano.

Em dois destes pacientes, a deterioração da área do cérebro associada à memória não só parou de encolher como voltou a crescer. Nos outros quatro, o processo de deterioração parou por completo.
Nos portadores de Alzheimer, a região do hipocampo é uma das primeiras a encolher. O centro de memória funciona nessa área cerebral, convertendo as memórias de curto prazo em memórias de longo prazo. Sendo assim, a degradação do hipocampo revela alguns dos primeiros sintomas da doença, como a perda de memória e a desorientação.

Imagens cerebrais revelam que o lobo temporal, onde está o hipocampo e o cingulado posterior, usam menos glicose do que o normal, sugerindo que estão desligadas e ambas têm um papel importante na memória.

Para tentar reverter esse quadro degenerativo, Lozano e sua equipa recorreram à estimulação cerebral – enviar impulsos eléctricos para o cérebro através de eléctrodos implantados.

O grupo instalou os dispositivos perto do fórnix – um aglomerado de neurónios que enviam sinais para o hipocampo – dos pacientes diagnosticados com Alzheimer há pelo menos um ano. Os investigadores aplicaram pequenos impulsos eléctricos 130 vezes por segundo.

Testes realizados um ano depois mostram que a redução da glicose foi revertida nas seis pessoas. Esta descoberta pode levar a novos caminhos para tratamentos de Alzheimer, uma vez que é a primeira vez que foi revertida.

Os cientistas admitem, no entanto, que a técnica ainda não é conclusiva e que necessita de mais investigação. A equipa vai agora iniciar um novo teste que envolve 50 pessoas.
 
 
Foram aplicados pequenos impulsos eléctricos perto do fórnix
 
 

Cirugia inedita en Brasil

Uma cirurgia para a colocação de dois eletrodos em pontos estratégicos do cérebro é a mais nova esperança para os pacientes com mal de Alzheimer, doença neurodegenerativa que atinge mais de um milhão de pessoas no Brasil. O procedimento, inédito no país, foi realizado no Hospital da Unimed, na Barra, numa paciente de 56 anos.


sigue

Antecedentes familiares de la enfermedad de alzhéimer

Los familiares cercanos de personas con enfermedad de Alzheimer son dos veces más propensos que los que no tienen una historia familiar a desarrollar la acumulación silenciosa de placas cerebrales asociadas con la patología, según investigadores del Centro Médico de la Universidad de Duke, en Durham (Estados Unidos).
Su estudio, publicado en la edición 'online' de este miércoles de 'Plos One', confirma los resultados anteriores de una conocida variación genética que aumenta el riesgo de padecer Alzheimer y plantea nuevas preguntas sobre otros factores genéticos implicados en la patología que aún no se han identificado.
Se estima que 25 millones de personas en todo el mundo tienen enfermedad de Alzheimer, un número que se espera que se triplique para el año 2050, y más del 95 por ciento de estos individuos tienen la patología de inicio tardío, que ocurre generalmente después de los 65 años. La investigación ha demostrado que la enfermedad de Alzheimer comienza años o décadas antes de que se diagnostique, con cambios en el cerebro medibles a través de una variedad de pruebas.
La historia familiar es un factor de riesgo y predictor de la enfermedad de aparición tardía y los estudios sugieren un período de dos a cuatro veces mayor de riesgo de Alzheimer en personas con una madre, un padre, un hermano o hermana que la desarrollan. Estos parientes de primer grado comparten aproximadamente el 50 por ciento de sus genes con otro miembro de su familia.
Variaciones genéticas comunes, incluyendo cambios en el gen APOE, representan alrededor del 50 por ciento de la heredabilidad de la enfermedad de Alzheimer, pero las raíces genéticas de la patología se encuentran aún sin explicación.
"En este estudio, hemos tratado de comprender si simplemente tener una historia familiar positiva (tener un padre o hermano con Alzheimer), en personas normales o ligeramente olvidadizas, es suficiente para desencadenar la acumulación silenciosa de placas de Alzheimer y la contracción de centros de la memoria", dijo el autor principal, P. Murali Doraiswamy, profesor Psiquiatría y Medicina en Duke.
Erika J. Lampert, investigadora de neurociencia en formación en Duke, Doraiswamy y sus colegas analizaron los datos de 257 adultos, de 55 a 89 años, cognitivamente sanos y con diversos niveles de deterioro. Los participantes formaban parte de la Iniciativa de Neuroimagen la Enfermedad de Alzheimer', un estudio nacional de trabajo para definir la progresión de la enfermedad de Alzheimer a través de biomarcadores.
Los investigadores encontraron que una variación en el gen APOE asociada con un riesgo mayor y un inicio más temprano de la enfermedad de Alzheimer fue excesiva en los participantes con un historial familiar de la enfermedad. Otras diferencias biológicas también se observaron en aquellos con una historia familiar, lo que sugiere que los factores genéticos no identificados pueden influir en el desarrollo de la enfermedad antes de la aparición de la demencia.
Casi la mitad de todas las personas sanas con antecedentes familiares positivos han cumplido los criterios para la enfermedad de Alzheimer preclínica en mediciones de su líquido cefalorraquídeo, pero sólo alrededor del 20 por ciento de los que no tienen una historia familiar tendría esos criterios.
"Ya sabíamos que la historia familiar aumenta el riesgo de desarrollar Alzheimer, pero ahora se demuestra que las personas con antecedentes familiares positivos también pueden tener niveles más altos de la patología de Alzheimer antes, lo que podría ser una razón por la que experimentan un declive cognitivo más rápido que los de sin antecedentes familiares", remarcó Lampert.
"Nuestro estudio demuestra el poder de un sencillo cuestionario de un minuto sobre la historia familiar para predecir los cambios cerebrales silenciosos", dijo Doraiswamy. "Ante la falta de comprensión total de todos los riesgos genéticos para la aparición tardía de Alzheimer, la información de la historia familiar puede servir como una herramienta de estratificación de riesgo para la investigación de la prevención y la personalización de la atención", agregó.
Fuente: www.europapress.es

lunes, 1 de julio de 2013

Llinás encontró la droga contra el Alzhéimer, solo falta la patente

El colombiano fue reconocido en España por sus descubrimientos sobre el cerebro. Su verdadero triunfo será ganarle la pelea al Alzhéimer.

La reina de España entregó esta semana el IV Diploma Cajal al investigador neurólogo bogotano Rodolfo Llinás por su contribución a las neurociencias y sus aportaciones al conocimiento del funcionamiento cerebral. El presidente del Consejo Superior español de Investigaciones Científicas, Emilio Lora-Tamayo, calificó al investigador colombiano de “una de las figuras más relevantes de la neurociencia actual” y recordó que el centro que preside ya decidió otorgarle el pasado año su máxima distinción, la Medalla de Oro.
Son pocas las entrevistas que el científico Rodolfo LLinás concede a los medios, y esta es una de las más recientes, publicada originalmente en la revista Credencial. Llinás cuenta cómo está a un paso de ganarle la batalla al Alzhéimer.
¿Ha hecho nuevos descubrimientos después de los publicados en el cerebro y el mito del yo?
Desde el punto de vista del sistema nervioso hemos encontrado una llave importantísima en neuropsiquiatría: lo que hemos llamado ‘disritmia en el tálamo cortical”. Estoy organizando un simposio internacional al respecto, porque reúne la neurología y la siquiatría y le da bases biológicas a muchas enfermedades que no se pensaba que estuvieran relacionadas. Ha sido una situación muy complicada porque la gente no estaba preparada para entender que psiquiatría y neurología son lo mismo. A muchos les parece increíble que uno pueda entender, desde el punto de vista de la actividad celular, cosas como la depresión, la esquizofrenia y cuestiones más complejas como el dolor central o un tinnitus, que es espantoso. Estas situaciones son estados funcionales de un cerebro que no está trabajando bien. La diferencia entre un tinnitus, un dolor central y la depresión no es el mecanismo que los produce, sino dónde se producen. El mecanismo es muy similar y se puede ver dónde está. Esto ha sido muy importante porque demuestra que pensar, crear, memorizar y todas las patologías son simplemente estados funcionales del cerebro. Es un concepto que le resulta chocante a muchos porque, de algún modo, se está negando lo que se ha considerado algo así como ‘el alma’.
¿Entonces el alma como la entendemos, no existe?
-No. Es un estado funcional del cerebro, pero el tema todavía resulta difícil de digerir para mucha gente. La respuesta que muchos dan es: “Bueno, sí, si usted lo dice… pero no entiendo bien cómo un estado funcional del cerebro se puede modular o corregir mediante la palabra” (el psicoanálisis es hablado y la gente se mejora). Y yo les contesto que las palabras cambian el cerebro.
¿En qué forma?
-Si yo le digo a una persona que es ‘malnacida’, responde agresivamente. Entonces, las palabras son como piedras; pueden hacer bien o daño, porque cambian el estado funcional del cerebro.
¿Es porque producen emociones?
-Exactamente, las emociones se pueden correlacionar. Antes se pensaba que no, y la realidad es que sí: yo puedo ver en el cerebro cuando alguien está bravo, triste o con dolor. Pero a la gente le resulta profundamente complejo y difícil de aceptar que la mente ―que era casi intocable― se reduce a una situación ‘cuchareable’, y su conclusión temerosa es: “Solamente hay dos posibilidades: que el paciente esté bien o que esté mal. Si está bien, no ha pasado nada porque no hubo necesidad de tratamiento. Pero si está mal, ¿qué hacemos nosotros? Lo que usted nos está diciendo es que estamos aplicando un sistema que no es”.
¿Se sienten corriendo un riesgo?
-Pensaban que estaban corriendo un riesgo hasta que les conté lo que he entendido y, además, que tengo las primeras imágenes que se han visto en el mundo del cerebro en medio de ese proceso. Ejemplo: si una persona que tiene una depresión va a donde el psiquiatra y el psiquiatra le hace una sesión de psicoterapia, el cerebro cambia y la persona se siente bien. Ese cambio es medible físicamente con un magneto-encefalograma.
¿Cómo se representa?
La actividad cerebral cambia según la clase de actividad osciladora: palabras, música, olores, ruidos, etc. El magneto-encefalograma registra zonas de diferentes tonalidades en determinados sitios del cerebro. Entonces podemos demostrar que las emociones son estados físicos que ponen a la gente a vibrar. Se ha abierto una puerta profunda: podemos ver la actividad cerebral y debemos analizarla sin prejuicios. Antes se auscultaba el cuerpo y se diagnosticaba: cáncer, tuberculosis, sida. Ahora hemos llegado a la misma posibilidad con el estado cerebral y podemos ver si el tratamiento está sirviendo o no. Es una revolución.
¿Cree que este descubrimiento es el más grande de su carrera como investigador?
-Eso solamente la historia lo dirá, pero estos resultados son secundarios, derivados de otros, obtenidos hace varios años ya.
¿Cuáles?
-Que el cerebro tiene ritmos intrínsecos dados por canales iónicos. El cerebro humano, producto de 500.000 años de evolución, es un sistema capaz de hacer hipótesis sobre lo que hay afuera. Un aparato para soñar, y los sueños ocurren de dos maneras, cuando estamos dormidos y durante la vigilia. No es fácil de entender cuando uno dice que no hay colores, ni sabores, ni olores, etc., indicando que la característica sensorial la inventamos nosotros.
¿Me da un ejemplo?
-Una vaca no ve colores, y si uno es daltónico tampoco ve colores, o sea que los colores no existen afuera, lo que existen son ondas de luz que tienen diferentes frecuencias.

La Reina Sofía de España le entregó el IV Diploma Cajal por su contribución a las neurociencias y sus aportaciones al conocimiento del funcionamiento cerebral.
¿Por qué evolucionó el cerebro humano?
-Para poder movernos inteligentemente. Si no nos movemos, no necesitamos cerebro. Por ende las plantas no tienen cerebro. Los seres multicelulares pueden cambiar de tamaño, pueden cambiar de complejidad, pero si pensamos en la biología, las células multicelulares en los animales son iguales, porque tenemos el mismo ADN, las mismas proteínas, las mismas enzimas. Quiere decir que la evolución está creando diferentes posibles soluciones.
¿Cómo cambia eso nuestra concepción de la biología? 
-Hemos hecho la historia de la biología basada en la forma externa del animal; ¿por qué no rehacerla en una forma más profunda, basados en el cerebro, en vez de en las tonterías que observamos externamente? De esta manera podríamos intentar entender el estado funcional del animal mismo. Nunca le he dicho a nadie esto, pero significa que vamos a reformular la biología basada en la complejidad del sistema nervioso y no en el número de plumas, pelos, dientes, alas, etc.
Un ejemplo, por favor.
-Si uno mira un murciélago, piensa que es un ratón que vuela, pero si mira su cerebro ve que la diferencia es enorme porque el cerebro del murciélago tiene una cantidad de características que el de la rata no tiene. Pero eso se develará en el futuro porque no tenemos suficiente conocimiento del cerebro como para poder hacer una reorganización de la historia de la biología, basada en su estructura, pero ya se hará. En la medida en que entendamos más que las características prominentes de la anatomía no son necesariamente el común denominador más amplio, vamos a entender más. Es un factor importantísimo porque lo que entendemos de la naturaleza, de lo que somos, de las enfermedades, de la política, de la música y de lo que usted quiera, tiene que ver con el tipo de cerebro y lo que este hace.
Si uno mira uno de sus magneto-encefalogramas del cerebro, ¿dónde se ubican las emociones como ira, dolor, amor y nostalgia?
-El cerebro humano es sumamente interesante; tenemos una masa más o menos de kilo y medio, de un sistema que ha evolucionado de tal modo que tiene especialidades como la parte de adelante que es intelectual, o la parte de atrás, que es sensitiva. Está el área del hipocampo y del hipotálamo, y una pequeña: las emociones, que son sumamente primitivas y por eso cuando estamos emocionados nos convertimos también en animales primitivos.
¿En el hombre ha crecido más la parte frontal, la inteligencia? 
-Sí, desde el punto de vista de afinar la vista y el tacto, el equilibrio, la audición, el olfato, etc. La corteza cerebral analiza todos esos aspectos y aumenta las propiedades de lo que está en el centro. Entonces tenemos inteligencia emocional, para distinguir, por ejemplo, lo que nos gusta de lo que no, y experimentar una enorme cantidad de emociones y habilidades diferentes. Un pájaro canta pero solamente puede cantar una melodía porque tiene un sistema cerebral muy sencillo; el humano puede componer cualquier clase de música, de modo que tiene la capacidad de especificar grados de medición, de sensaciones y, además, de realizar movimientos que a cualquier otro animal le quedaría imposible hacer. Es decir, tiene una destreza increíble.
¿Somos una especie de micos evolucionados?
-Somos simiescos, antropoides, a tal nivel, que las proteínas y la genética son muy similares. Pero nosotros somos animales que nos hemos especializado en complejidad y hemos desarrollado el lenguaje y la ciencia, la música y la arquitectura, en fin. Pero a pesar de eso, seguimos siendo esclavos de las emociones.
¿En qué forma y por qué?
-Porque lo intelectual no tiene valor en sí mismo si no se acopla con un componente emocional. Si usted es científico y encuentra algo nuevo, experimenta un placer increíble, pero si le echan vainas por lo que dice, sufre casi como si le dieran un palazo en la cabeza. Entonces, personas que no tienen competencia emocional son orates. No funcionan. Y si esa área se daña, la persona no se mueve, no porque esté paralizado, sino porque se convierte en autista, pierde el deseo de moverse. La gente cree que la emoción es estar con rabieta, enamorado, nostálgico… pero no es verdad: el estado emocional es el que hace que la gente se levante, camine, hable o no hable. Que funcione.
Pasando a otro tema, ¿qué son enfermedades como el Alzheimer?
-Lo que ha pasado con el Alzheimer es muy interesante porque ya sabemos cómo funciona y que hay drogas que pueden mejorar ciertos tipos de la enfermedad. Lo que hay que hacer ahora es un estudio mucho grande.

García Márquez escribió el prólogo del libro El cerebro y el mito del yo de Llinás.
¿Usted está dispuesto a hacerlo? 
-No, porque lo que sigue ahora es una parte netamente económica y a eso no le jalo. No tengo el tiempo. Cuatrocientas personas es un buen universo, pero quieren más. Hice la investigación, sé exactamente qué está pasando, cuál es el mecanismo y dije: “Aquí está la droga”. No lo hemos publicado todavía porque estamos haciendo la patente. Luego viene el tema de quién va a fabricar la droga, quién la va a vender, si será tomada, o en parche, en fin, cosas que ya no son de mi resorte.
Lo fundamental es que ya hay una solución para el Alzheimer.
-Sí, descubrimos el mecanismo por el cual se produce. De pronto la manera ideal de mejorar la enfermedad no es solamente la droga que nosotros tenemos, sino que es una de muchas posibles.
¿Qué es lo que pasa en el cerebro con el Alzheimer?
-A muy grandes rasgos, una proteína especifica se fosforiliza, se vuelve tóxica y entonces no se mueven las cosas dentro de las células. Puede pasar por muchas razones, pero el punto de ataque va a ser siempre el mismo y es que una molécula final se vuelve tóxica. Si impedimos eso, no hay Alzheimer.
¿Y usted cómo descubrió eso?
-Pensando, analizando y trabajando el problema.

.las2orillas.

Entrevista de Margarita Vidal publicada originalmente en la Revista Credencial.