lunes, 10 de septiembre de 2012

Los trastornos del sueño pueden ser señales tempranas de Alzheimer

Los trastornos del sueño podrían contarse entre los primeros indicios de mal de Alzheimer, según un estudio con ratones conducido por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington que publica hoy la revista "Science Translational". Los investigadores descubrieron que cuando aparecen las primeras señales de acumulación de placa en el cerebro ocurren trastornos significativos en el ciclo normal de sueño y despertar.

"Si las anormalidades en el sueño comienzan tan temprano en el curso del mal de Alzheimer entre los humanos, estos cambios podrían proporcionarnos indicios de una patología fácilmente detectables", indicó el autor principal, David Holtzman, director del Departamento de Neurología en esa universidad.

"Cuando empezamos a tratar a los pacientes con Alzheimer antes de la aparición de la demencia, la presencia o ausencia de problemas para dormir puede ser un indicador rápido del efecto que tienen o no tienen los nuevos tratamientos", añadió.

Según los datos de la Fundación Alzheimer de Estados Unidos se calcula que en el país hay unos 5,1 millones de personas afectadas por esa enfermedad senil. La incidencia de la enfermedad sigue incrementándose a medida que la población en general envejece.

Si bien el mal de Alzheimer no es parte normal del envejecimiento, el riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta con la edad.

El Instituto Nacional del Envejecimiento calcula que la prevalencia del Alzheimer se duplica con cada cinco años de edad después de los 65.

Por otra parte, se calcula que alrededor de medio millón de personas en EEUU con edades por debajo de los 65 años tienen alguna forma de demencia, incluido el mal de Alzheimer.

El laboratorio de Holtzman fue uno de los primeros que ha vinculado los problemas para dormir con el mal de Alzheimer mediante estudios del sueño en los ratones alterados genéticamente para que desarrollen las placas cuando envejecen.

En un estudio publicado en 2009, Holtzman demostró que los niveles en el cerebro de un ingrediente primario de las placas aumenta naturalmente cuando los ratones jóvenes están despiertos y disminuye después de que se han ido a dormir.

Si se priva a los ratones del sueño, se trastorna este ciclo y se acelera el desarrollo de las placas cerebrales.

Más tarde se detectó un aumento y una disminución del componente de placas, una proteína llamada beta amiloide, en el fluido cerebroespinal de humanos sanos.

La nueva investigación muestra que cuando aparecen los primeros indicios de placas cerebrales cesan, tanto en ratones como en humanos, las fluctuaciones naturales en los niveles de beta amiloide.

Los ratones son animales noctámbulos y normalmente duermen unos 40 minutos durante cada hora de luz diaria, pero cuando empiezan a formarse las placas de Alzheimer en sus cerebros, el tiempo promedio de sueño baja a unos 30 minutos por hora.

Para confirmar que la beta amiloide estaba vinculada directamente con los cambios en el sueño los investigadores dieron una vacuna contra esta proteína a un nuevo grupo de ratones con la misma modificación genética.

Sus patrones de sueño permanecieron normales y los niveles de beta amiloide en el cerebro siguieron subiendo y bajando regularmente.

Los científicos evalúan ahora si los problemas de sueño ocurren en los pacientes que tienen otros indicios de la enfermedad de Alzheimer, tales como placas en el cerebro, pero que no han desarrollado todavía problemas de memoria u otros trastornos cognitivos.

LaRazon.es


Estudio en Francia concluye que el gingko biloba no previene el Alzheimer

Una investigación científica en Francia concluyó que la medicina herbal china conocida como gingko biloba no previene la enfermedad de Alzheimer.

Pruebas efectuadas anteriormente habían indicado que la hierba, una de las medicinas más vendidas en el mundo, podía evitar la enfermedad, la forma más común de demencia.

Más de 2.000 personas mayores de 70 años participaron en la investigación.

Los científicos administraron gingko biloba a un grupo y un placebo al otro. Al término del estudio no hallaron ninguna diferencia significativa en el comienzo del Alzheimer entre los dos.

El estudio fue financiado por Ipsen, una compañía que produce suplementos a base de la hierba.

BBC Salud

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Relacionan el nivel de azúcar en sangre con la contracción del cerebro

Las personas cuyo nivel de azúcar en sangre está en el extremo superior del rango normal puede estar en mayor riesgo de encogimiento cerebral, el cual ocurre con el envejecimiento y enfermedades como la demencia, según un nuevo estudio publicado en 'Neurology' , la revista médica de la Academia Americana de Neurología. "Numerosos estudios han demostrado una relación entre la diabetes tipo 2 y la contracción del cerebro y la demencia, pero hasta ahora se desconocía si las personas con azúcar en la sangre en la parte alta del rango normal experimentan estos mismos efectos", señala el autor del estudio, Nicolas Cherbuin, de la Universidad Nacional Australiana, en Canberra.

En el nuevo estudio participaron 249 personas de 60 a 64 años que tenían un nivel de azúcar en la sangre dentro el rango normal, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los participantes se realizaron escáneres cerebrales al inicio del estudio y, de nuevo, cuatro años después.

Según los resultados, aquellos con mayores niveles de azúcar en sangre en ayunas dentro del intervalo normal eran más propensos a mostrar una pérdida de volumen cerebral en las áreas del hipocampo y la amígdala -áreas que están implicadas en la memoria y las habilidades cognitivas- que aquellos con niveles más bajos de azúcar en sangre.

Después de controlar por edad, presión arterial alta, tabaquismo, consumo de alcohol y otros factores, los investigadores observaron que el azúcar de la sangre en el rango alto de la normalidad influye entre un 6 y un 10 por ciento en la contracción del cerebro.

"Estos hallazgos sugieren que, incluso entre las personas que no tienen diabetes, los niveles de azúcar en la sangre podrían tener un impacto en la salud del cerebro", señala Cherbuin, quien añade que "estos hallazgos pueden llevarnos a revaluar el concepto de los niveles normales de azúcar en la sangre y la definición de la diabetes".

LaRazon.es


PET Scan Marker May Promise Hope for Earlier Alzheimer’s Detection

The results of a Phase II study may offer hope for earlier diagnosis of Alzheimer’s disease. The study, presented in April at the 2010 American Academy of Neurology conference in Toronto, focused on a compound called Flutemetamol that is being developed by GE Healthcare as a marker for Alzheimer-related amyloid plaques.
When Flutemetamol was introduced in patients showing signs of Alzheimer’s and a control group of healthy adults, the study found that PET image readers were able to reliably differentiate between Alzheimer’s patients and the controls.

The results could have important implications for diagnosis and treatment, says Dr. Rik Vandenberghe, the lead investigator of the trial and a professor of neurology at the University Hospital in Leuven, Belgium. “Although many more questions remain,” he says, “the results are an important step in the process of validating this compound for clinical use.” Flutemetamol may eventually aid in earlier detection of Alzheimer’s, Vandenberghe says.

“At present, Alzheimer’s can be diagnosed only when a patient has already advanced to the dementia stage,” he says, “and there’s already an impact on daily living. One potential use of this agent is to allow us to make a reliable diagnosis at an earlier stage. Of course, that is most useful if it goes hand in hand with more efficacious treatment, applied earlier.”

Phase II Study
The study introduced Flutemetamol in 52 subjects, 27 of whom showed signs of Alzheimer’s while 25 showed no signs. Five image readers independently examined the study subjects’ brain scans and were able to accurately differentiate between the two groups.

The study also found that Flutemetamol binding was easy to replicate within the same subject over time. Subjects were scanned initially, then rescanned one week later. The results were similar, meaning that Flutemetamol might be used reliably in longer-term clinical trials, Vandenberghe says.

Other Markers
In addition, the study found a very high correlation between the effectiveness of Flutemetamol and its parent molecule, 11C Pittsburgh compound B (PiB). PiB can be used to detect Alzheimer’s but has a shorter half-life than Flutemetamol and cannot be transported, limiting its practical use. Flutemetamol, with a longer half-life, “can be produced at one site and be transported to another,” Vandenberghe says.

Phase III Trials
Phase III will examine whether Flutemetamol allows doctors to predict who will develop Alzheimer’s and dementia. It will also examine how well Flutemetamol’s effectiveness correlates with direct measures performed on brain tissue from deceased donors.

Vandenberghe emphasizes the importance of these further, Phase III trials. “At this stage,” he says, “we do not want to make claims about the clinical usefulness of Flutemetamol. This is just one important step in the process, and it entails Phase III as well.”


Dr. Rik Vandenberghe, a professor of neurology at the University Hospital in Leuven, Belgium, is the lead investigator of the Phase II study of Flutemetamol.

Source: www.ALZinfo.org. Author: Kelli Rush, Preserving Your Memory: The Magazine of Health and Hope

Una vida saludable en la vejez puede agregar un máximo de 6 años a su vida

Un estilo de vida saludable en la vejez puede agregar cinco años a las vidas de las mujeres, y seis años a la vida de los hombres, según un estudio publicado en el 'British Medical Journal' (BMJ). Los autores afirman que éste es el primer estudio que proporciona información sobre las diferencias en la longevidad, de acuerdo a varios factores modificables.    Es bien sabido que los factores del estilo de vida, como tener sobrepeso, el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, aumentan el riesgo de muerte entre las personas adultas. Sin embargo, hasta ahora se desconocía si estas asociaciones son aplicables a las personas de 75 años o más.

   Así, un equipo de investigadores con sede en Suecia midió las diferencias en la supervivencia entre adultos mayores de 75 años, sobre la base de factores modificables como los hábitos de vida, las actividades de ocio, y las redes sociales. En el estudio participaron unas 1.800 personas, que fueron seguidas durante 18 años (1987-2005). Se registraron datos sobre edad, sexo, ocupación, educación, hábitos de vida, redes sociales y ocio.

   Durante el período de seguimiento, el 92 por ciento de los participantes murieron, y la mitad de los participantes vivieron más de 90 años. Los supervivientes tenían más probabilidades de ser mujeres, ser altamente educados, llevar comportamientos de vida saludables, tener una mejor red social, y participar en actividades de ocio, más que los no sobrevivientes.

   Los resultados muestran que los fumadores murieron un año antes que los no fumadores. Los exfumadores tenían un patrón similar de supervivencia que los no fumadores, lo que sugiere que dejar de fumar en la mediana edad reduce el efecto del tabaco sobre la mortalidad.

SÓLO HACER DEPORTE REPORTA 24 MESES MÁS DE SUPERVIVENCIA

   De las actividades de ocio, la actividad física fue la que más influyó en la supervivencia. La edad media de fallecimiento de los participantes que nadaban, caminaban o hacían gimnasia con regularidad, era dos años mayor que aquellos que no lo hicieron.

   En general, el promedio de supervivencia de las personas con un perfil de bajo riesgo (conductas saludables de estilo de vida, participación en actividades de ocio, y una red social rica o moderada) fue de 5,4 años más que aquellos con un perfil de alto riesgo (conductas no saludables de estilo de vida, la no participación en actividades de ocio, y una red social limitada o pobre).

   Incluso entre las personas de 85 años, o mayores, y las personas con enfermedades crónicas, la edad promedio de muerte era cuatro años mayor para aquellos con un perfil de riesgo bajo, en comparación con aquellos con un perfil de riesgo alto.

   Los investigadores concluyen que los resultados sugieren que el fomento de hábitos de vida favorables, incluso en edades avanzadas, puede aumentar la esperanza de vida, probablemente por la reducción de la morbilidad.

Europa Press

Es posible aprender mientras se duerme

Las personas quizás puedan aprender mientras duermen, según un estudio reciente.

Investigadores israelíes tocaron tonos seguidos de ciertos aromas a personas que estaban dormidas. Los participantes comenzaron a olisquear cuando solamente oían los tonos (aunque no hubiera ningún olor) tanto durante el sueño como tras despertarse.

Los resultados muestran que las personas pueden aprender información nueva mientras duermen, y que esto puede afectar inconscientemente su conducta cuando están despiertas, señaló el equipo del Instituto de Ciencias Weizmann.

El estudio aparece en la edición del 26 de agosto de la revista Nature Neuroscience.

La investigadora Anat Arzi planea continuar investigando el procesamiento cerebral en estados alterados, como el sueño y el coma.

"Ahora que sabemos que cierto tipo de aprendizaje es posible durante el sueño, deseamos saber cuáles son los límites, qué información se puede aprender durante el sueño y qué información no", señaló Arzi en un comunicado de prensa del instituto.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: Weizmann Institute of Science, news release, Aug. 26, 2012



martes, 4 de septiembre de 2012

La exposición frecuente a las IRM podría afectar la memoria,

La exposición a campos magnéticos generados por los escáneres de IRM podría reducir las habilidades mentales de las personas, según un nuevo estudio de tamaño reducido.

Los efectos fueron más notables en las tareas que requerían niveles altos de memoria de trabajo, lo que podría tener implicaciones para los cirujanos y otros miembros del personal médico que trabajan cerca de los escáneres de IRM, apuntaron los investigadores.

El estudio aparece en la edición en línea del 29 de agosto de la revista Occupational and Environmental Medicine.

Junto con las ondas de radio, la IRM utiliza potentes campos magnéticos para obtener imágenes detalladas del cerebro y de la espina dorsal, explica un comunicado de prensa de la revista. Para crear una imagen de IRM se utilizan tres tipos de campos magnéticos: estático, de gradiente alternante y de radiofrecuencia.

Incluso cuando no se están tomando imágenes, el campo magnético estático está presente.

Treinta voluntarios completaron el estudio. Todos fueron expuestos a un campo magnético de IRM de cero, 0.5 (medio) y 1 (alto). Cada exposición se hizo a un intervalo de una semana. Tras cada exposición, los voluntarios realizaron doce tareas mentales cronometradas para evaluar los tipos de habilidades mentales que un cirujano u otro profesional de la atención de la salud podría utilizar dentro del área de un escáner de IRM.

Los resultados mostraron que las exposiciones medianas y altas al campo magnético estático tenían un efecto significativo sobre funciones generales como la atención, la concentración, y la conciencia visual y espacial.

Tras las exposiciones medianas y altas, los voluntarios tardaron de 5 a 21 por ciento más para completar tareas mentales complejas, que dependen de la memoria de trabajo.

"Las implicaciones exactas y los mecanismos de estos sutiles efectos sobre [la práctica] no están claras", escribieron el profesor Hans Kromhout, de la Universidad de Utrecht en los Países Bajos, y colegas.

Anotaron que la introducción de máquinas de IRM cada vez más potentes ha aumentado los niveles de exposición a los campos magnéticos tanto de los pacientes como del personal médico.

"Hasta la fecha, se han evaluado las dudas sobre la salud y la seguridad sobre todo en el paciente, pero las consecuencias posibles son de particular importancia para los profesionales... los limpiadores y los ingenieros de las IRM, dado que son expuestos repetitivamente a los campos magnéticos estáticos", anotaron los investigadores.

Aunque el estudio encontró una relación entre la exposición a la IRM y una memoria de trabajo más lenta, no demuestra que exista una relación de causa y efecto.

FUENTE: Occupational and Environmental Medicine, news release, Aug. 29, 2012